¿Alguna vez te has analizado a ti mismo hasta el punto de creer que te miras a un espejo?
Hablo de ese momento en el que abandonas el mundo entero y piensas en todos tus tropiezos, tus logros, tus locuras, tus errores...rebobinando tu vida como un DVD y viendo claro porque eres quien eres. A mis 34 años lo hago mucho, a los 20 también lo hacia, pero era distinto, no llegaba mas allá de “a corto plazo”. No me importaba, porque todo era divertido y nuevo a los 20, hasta que empiezas a despertarte cansada casi cada día. Y no hablo de una mala resaca, esto es peor, y si, he tenido resacas horribles. Esto es como tener esa misma resaca todos los días, pero sin haberla gozado la noche anterior. A mi me pasaba eso muy a menudo. Hasta que empece a tomar decisiones por mi, no por los demás, y empece a mirar mas allá de mi nariz, que no es pequeña.